Porque muchas veces, cegados por la luna, no somos capaces de ver las estrellas...
Por eso, conforme pasa el tiempo me dedico a reunir puñados de luz, con el único fin de regalarlos.
No me gusta la oscuridad, prefiero la verdad de una vela.
¡Y es que mi mundo tiene que ser de colores!

Es la única arma con la que cuento y lo único que me hace fuerte :)
¿Un paso atrás? Tres hacia adelante...
Te regalo un puñado de estrellas.


Azahara.

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